Apertura de puertas en Valencia: abrimos sin dañar la cerradura
En la mayoría de los avisos la puerta se abre con técnica no destructiva, dejando la cerradura intacta y sin material que reponer. Servicio 24 horas y precio cerrado antes de empezar.

Una apertura no destructiva consiste en manipular el mecanismo de la cerradura con herramienta específica hasta liberarlo, sin taladrar ni romper. Si la cerradura no ha sido forzada previamente y está en buen estado, lo normal es poder abrir así y no tener que sustituir nada. Llama al 628 02 25 87.
La diferencia entre salir de esta situación pagando un servicio o pagando un servicio más una cerradura nueva depende casi siempre de la técnica que se emplee. Por eso en esta página no nos limitamos a decir «abrimos puertas»: te explicamos cómo se hace, cuándo es posible hacerlo sin daños y en qué casos, sinceramente, no lo es.
Cómo se abre una puerta sin romper la cerradura
No hay un solo método: el técnico elige según lo que monta la puerta y cómo está cerrada.
Puerta cerrada de portazo
Cuando solo está echado el resbalón (el pestillo inclinado que salta al cerrar) y no se ha dado vuelta a la llave. Es el escenario más favorable: se puede retirar el resbalón sin tocar el bombín y la puerta queda perfectamente operativa.
Con la llave echada
Al girar la llave entran los puntos de cierre y el trabajo se complica. Aquí se actúa sobre el cilindro con herramienta de precisión para hacerlo girar sin dañarlo. Lleva más tiempo, pero sigue siendo apertura no destructiva.
Llave puesta por dentro
Uno de los casos más frecuentes y también de los más delicados, porque el cilindro está ocupado. Existen técnicas específicas para resolverlo; que funcionen depende del tipo de bombín y de si tiene función de doble embrague.
Llave partida dentro
Primero se extrae el fragmento con herramienta de extracción, con cuidado de no empujarlo hacia el fondo. Si el cilindro no ha sufrido, se abre y se conserva; si el trozo ha dañado los pitones, puede ser necesario sustituirlo.
Puertas blindadas y acorazadas
Suelen montar cerradura multipunto y cilindros de alta seguridad. Son aperturas más lentas y exigen más pericia, pero en buena parte de los casos también se resuelven sin destruir el mecanismo.
Trasteros, garajes y locales
Cerraduras más expuestas al polvo y la humedad, a menudo agarrotadas. Aquí el problema no suele ser la seguridad del cilindro, sino su estado de conservación.
Cuándo no se puede abrir sin dañar (y por qué)
Prometer que siempre se abre sin romper no sería honesto. Estos son los casos en los que no es posible.
La cerradura ya estaba forzada. Tras un intento de robo el mecanismo suele quedar deformado por dentro, y entonces no hay manipulación fina posible.
El bombín está roto o gira en vacío. Si el cilindro ha partido internamente, no transmite el giro y no queda otra que sustituirlo.
Alguien intentó abrirla antes con métodos caseros. Tarjetas, alambres o radiografías suelen dejar restos dentro y estropear el resbalón. Es una de las razones por las que insistimos en que no lo intentes.
Mecanismo muy deteriorado o pieza descatalogada. En cerraduras muy antiguas a veces abrir es viable pero repararlas no, y conviene aprovechar para cambiarlas.
En todos estos casos te lo explicamos antes de actuar, con el precio del recambio incluido, para que decidas tú. Si hay que sustituir, lo hacemos en la misma visita: ver cambio de cerraduras en Valencia.
Errores que convierten una apertura sencilla en una cara
Forzar la llave que se ha quedado dura. Si notas resistencia, para. Una llave partida dentro del bombín convierte un problema de cinco minutos en una extracción.
Intentar abrir con una tarjeta. Rara vez funciona en puertas actuales y casi siempre estropea el resbalón o deja plástico dentro.
Echar aceite doméstico o espray multiusos. Apelmaza el interior del cilindro con el polvo y agrava el atasco. Para cerraduras se usa lubricante específico.
Dar golpes a la puerta. Puede desajustar el marco y los puntos de cierre, añadiendo un problema de carpintería al de cerrajería.
Qué comprobamos una vez abierta la puerta
Abrir no es el final del trabajo. Antes de irnos comprobamos que la puerta abre y cierra con normalidad, que los puntos de cierre entran bien y que la llave gira sin forzar. Si detectamos que el mecanismo está al límite, te lo decimos: es mejor saberlo ahora que descubrirlo la próxima vez que te deje fuera.
Y si la apertura ha sido consecuencia de un intento de robo, revisamos el estado del cilindro y del escudo, porque una cerradura manipulada pierde parte de su resistencia aunque siga funcionando. En ese caso valoramos contigo si conviene reforzarla con un cilindro antibumping de alta seguridad.
Aperturas en comunidades, oficinas y segundas residencias
No todas las aperturas son la puerta de una vivienda. Estas son las situaciones que nos encontramos con más frecuencia y lo que conviene saber en cada una.
Portales y zonas comunes
Cuando el problema está en la puerta del portal, en un trastero o en el cuarto de contadores, hablamos de un elemento común. Lo correcto es que el encargo lo haga la comunidad o su administrador de fincas, porque el gasto no corresponde a un vecino concreto. Podemos emitir factura a nombre de la comunidad para que quede correctamente justificado.
Oficinas y despachos
Suele haber varias personas con llave, lo que complica saber quién cerró y cómo. Tras la apertura es buen momento para plantear un amaestramiento que ordene quién abre qué, o una cerradura electrónica si hay rotación de personal.
Segundas residencias
Las cerraduras que pasan meses sin usarse se agarrotan, sobre todo cerca de la costa. Si vas a abrir una casa después de una temporada larga y notas que la llave no entra bien, no fuerces: es la forma más rápida de partirla dentro.
Viviendas de alquiler
Si eres inquilino y te has quedado fuera, puedes encargar la apertura directamente. Conviene avisar después a la propiedad si ha habido que sustituir el bombín, para que disponga de copia de la llave nueva.
También abrimos lo que no es una puerta de casa
Cajas fuertes
Bloqueadas, con la combinación perdida o con la batería agotada en los modelos electrónicos. Se trabaja con el máximo cuidado para conservar la caja siempre que es posible. Ver apertura de cajas fuertes.
Cierres metálicos de local
Muchas veces el comercio no puede abrir no por la cerradura, sino porque la persiana de ballesta se ha atascado o ha quedado a medio subir. Es una urgencia económica y la tratamos como tal.
Vehículos
Llaves dentro del coche o perdidas. Necesitamos marca, modelo y año aproximado, porque la solución varía mucho. Ver cerrajero de coches.
Cómo evitar volver a quedarte fuera
Casi todas las aperturas que hacemos se podían haber evitado con una de estas cuatro cosas.
Deja una copia en casa de alguien de confianza. Es la solución más barata que existe y la que menos gente aplica hasta que le pasa una vez.
Cuidado con el bombín de doble embrague. Si tu cilindro no lo tiene, dejar la llave puesta por dentro impide abrir desde fuera. Cambiarlo por uno que sí lo permita evita un buen número de urgencias.
Atiende los avisos de la cerradura. Si hay que levantar la puerta para cerrar o la llave necesita «buscar el punto», el fallo está anunciado.
Valora una cerradura inteligente si entras y sales mucho, tienes alquiler turístico o entran terceros con frecuencia. Ver cerraduras inteligentes.
Preguntas frecuentes sobre la apertura de puertas
En muchos casos sí, pero depende del bombín. Los cilindros con función de doble embrague permiten accionar desde fuera aunque haya llave dentro; otros modelos lo impiden. Al llamar nos ayuda mucho que nos digas si la llave está puesta, porque condiciona la técnica.
Una puerta cerrada de portazo suele resolverse en pocos minutos. Con la llave echada, o en puertas blindadas y acorazadas, el trabajo puede alargarse bastante más. Desconfía de quien garantice un tiempo exacto sin haber visto la puerta.
Es habitual en el sector que el técnico pida acreditar que resides en la vivienda o que eres responsable del local. Es una garantía para ti y para tus vecinos, y un profesional serio lo hará.
Sí. Ese es precisamente el objetivo: si la manipulación se hace correctamente y el cilindro estaba en buen estado, sigue funcionando con tus llaves de siempre y no hay que sustituir nada.
Sí. En trasteros y garajes el problema suele ser el agarrotamiento por polvo o humedad más que la seguridad del cilindro. En locales, a menudo el bloqueo está en el cierre metálico y no en la cerradura.
Te lo decimos antes, junto con el precio del recambio, y solo seguimos si estás de acuerdo. Llevamos material en la furgoneta, así que la puerta queda operativa en la misma visita y no te quedas sin poder cerrar.
Depende del tipo de cierre suplementario y de si está accionado desde dentro. Algunos cerrojos se pueden liberar desde fuera y otros no, precisamente porque están diseñados para impedirlo. Cuéntanos qué tiene tu puerta al llamar y te decimos con franqueza si es viable.
Con técnica no destructiva se trabaja sobre el mecanismo, no sobre la hoja ni el marco, así que el riesgo es mínimo. Los daños en marco y carpintería suelen aparecer cuando alguien ha intentado abrir a la fuerza antes de llamar a un profesional.
Sí. Dínoslo al llamar, porque cambia por completo la prioridad del aviso. Si hay riesgo para una persona, lo primero es contactar con los servicios de emergencia; nosotros actuamos en coordinación y lo antes posible.
Sí, siempre que puedas acreditar que estás autorizado: propiedad, contrato de alquiler o responsabilidad sobre el local. Es una comprobación estándar que protege a todo el mundo.
¿Necesitas abrir una puerta ahora?
Cuéntanos cómo está cerrada y te decimos el precio y el tiempo de llegada antes de salir. Si es una emergencia, ve a cerrajero urgente.